AGRESIÓN Y GENÉTICA





BUENAS TARDES ESTIMADOS ESTUDIOSOS DE LAS CIENCIAS FORENSES 


El científico ruso Dmitri Belyaev (1917-1985) realizó en la década de los 60 del siglo XX uno de los experimentos más famosos sobre la genética del comportamiento de agresión. Escogió, de entre la misma población de ratas grises siberianas, dos cepas de ratas con una conducta dispar: unas eran ratas mansas, sociables (que fueron elegidas por lo bien que aceptaban la presencia humana); las ratas no sociables tenían un comportamiento agresivo y fueron elegidas, por el contrario, por lo mal que reaccionaban ante los humanos.


Resultado de imagen para agresividadEn nuestra especie también hay un componente genético de la agresividad. Sin embargo, no se han identificado más que algunos genes como responsables del comportamiento agresivo, lo que es muy lógico porque en las conductas que están reguladas por muchos genes, cada uno de ellos interviene muy poco en el control de ese comportamiento. 

Hay una enzima extraordinariamente interesante que tiene que ver con la agresividad, se denomina MAO-A (monoaminooxidasa A). Por ser una enzima es una proteína y por ser ésta depende de un gen. Así que tenemos un gen que hace que se forme la MAO-A del que conocemos que se encuentra en el cromosoma X.


Resultado de imagen para agresividadEn la década de los 90 del siglo anterior se estudió una familia holandesa en la que ocho de los varones manifestaban un comportamiento exageradamente agresivo y anómalo que iba desde el intento de violación, a la piromanía, pasando por otras conductas anormales. Pues bien, los varones estudiados tenían un gen de la MAO-A anómalo que se manifestaba en una MAO-A menos activa, lo cual provocaba que gran parte de los neurotransmisores no se destruyeran y en consecuencia se generaba un aumento de la actividad de muchas neuronas que, externamente, se manifestaba con signos de agresividad. 

Los primeros antidepresivos que se utilizaron por ser eficaces fueron los llamados genéricamente inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO). ¿Cómo actúan? Impiden el funcionamiento de la enzima y, consecuentemente, como los neurotransmisores no son destruidos, se incrementa el nivel de dopamina, norepinefrina y serotonina.

¿Y qué tiene que ver todo esto con la agresividad?

Resultado de imagen para agresividadLos esquizofrénicos pueden tener comportamientos agresivos y violentos que son tratados en ocasiones con un fármaco denominado clozapina. La clozapina bloquea los receptores de la dopamina, esto es, reduce la actuación de este neurotransmisor y atenúa la agresividad, algo que es concordante con el hecho de que una MAO poco o nada funcional tiene mucho que ver con los comportamientos agresivos. 










FUENTE: NEUROCIENCIAS

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